Recolección de células T por aféresis

también conocido como: cosecha de células T por aféresis.

¿Qué es la recolección de células T por aféresis?

Las células T del cuerpo son un tipo de glóbulos blancos que pueden utilizarse para el tratamiento de diferentes enfermedades, incluido el cáncer. El proceso de recolección de estas células T se conoce como recolección de células T por aféresis.

¿Qué sucede durante el procedimiento?

En muchos casos, la recolección de células T simplemente requiere una extracción de sangre del brazo con una aguja grande mientras una máquina toma específicamente la célula T, y devuelve el otro volumen/células a través de otro catéter, este proceso se conoce como aféresis. Este procedimiento se lleva a cabo de forma continua, de modo que el niño recibe inmediatamente el volumen nuevamente al cuerpo. Algunas personas con venas delgadas/frágiles necesitarán un catéter venoso central o un acceso arterial de puerto para poder extraer la sangre.

Una vez que las células T se extraen de la sangre con una máquina especial, se envían al laboratorio y pueden modificarse con técnicas novedosas para tratar una enfermedad específica como la leucemia o las infecciones. En muy pocas ocasiones, si el niño al que se le realiza la extracción tiene anemia o poco peso, recibirá una transfusión de sangre antes del procedimiento; esto se llama preparación de la sangre. Además, todos los niños que se sometan al procedimiento recibirán medicamentos para evitar posibles coágulos en el circuito de aféresis (citrato o heparina).

¿Es necesaria alguna preparación especial?

En muchos casos, se necesita un catéter venoso central, y este se coloca bajo sedación sin dolor en el quirófano o un procedimiento menor. Por lo tanto, es posible que sea necesario evitar alimentos, bebidas y ciertos medicamentos antes del procedimiento.

¿Cuáles son los factores de riesgo?

La recolección de células T se conoce como un procedimiento de bajo riesgo; sin embargo, pueden ocurrir efectos secundarios. Estos síntomas incluyen como con cualquier transfusión potencial: mareos, desmayos, vómitos, náuseas, fiebre, urticaria, dificultad para respirar, infección; o síntomas relacionados con el uso de medicamentos como sangrado o moretones, o relacionados con los cambios cardiovasculares relacionados con el volumen como presión arterial irregular y latidos.


Revisado por: Jorge Ricardo Galvez Silva, MD

Esta página fue actualizada por última vez en: agosto 10, 2020 01:48 p. m.

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