Centro de Trastornos de la Alimentación

Los problemas de alimentación son trastornos psicológicos complejos en los que se desarrollan patrones anormales de alimentación, que se conservan con el fin de sobrellevar los problemas emocionales. Cada año, los problemas de alimentación afectan a por lo menos 8 millones de estadounidenses, entre los que se incluyen adolescentes y adultos de ambos sexos. Las formas que más prevalecen son la anorexia nerviosa y la bulimia nerviosa.

El Programa Para Trastornos de la Alimentación de Nicklaus Children's Hospital reune la experiencia profesional de toda una gama de especialistas que ofrecen atención y tratamiento multidisciplinarios para las personas con problemas de alimentación. En conjunto, el personal del Programa Para Trastornos de la Alimentación de Nicklaus Children's Hospital, está marcando una diferencia en la vida de las familias que procuran ayudar a que los niños o adolescentes superen estos comportamientos destructivos.

Signos de un problema de alimentación en niños y adolescentes

Los siguientes signos pueden ser indicadores de un problema de alimentación:

  • Pérdida excesiva de peso o preocupación relacionada con el peso.
  • Comportamiento alimentario obsesivo o ritualista (cortar los alimentos en bocados
    extremadamente pequeños).
  • Preocupación relacionada con los alimentos
  • Insatisfacción con el cuerpo
  • Episodios de comer cantidades excesivas de alimentos
  • Desapariciones hacia el baño inmediatamente después de comer
  • Negación a comer en público
  • Uso de diuréticos (comprimidos que promueven la pérdida de agua) o laxantes
  • Ejercitación física excesiva
  • Desmayos
  • Períodos menstruales irregulares o ausentes
  • Frecuencia cardíaca o presión arterial bajas
  • Temperatura corporal baja

Acerca de la anorexia nerviosa

La anorexia es una enfermedad que representa una amenaza para la vida, en la que la persona afectada se priva a sí misma de los alimentos. Los anoréxicos pueden tener un peso corporal de 15 por ciento o más por debajo de su peso ideal. Incluso cuando están escuálidos, a menudo tienen una imagen corporal tan distorsionada que se siguen viendo “gordos.”

Acerca de la bulimia nerviosa

Es posible que las personas con bulimia nerviosa  sean más difíciles de identificar. Puede parecer que tienen un peso normal, pero habitualmente comen cantidades excesivas de alimentos durante un breve período y de inmediato se “purgan” mediante vómitos o laxantes. Suelen convertirse en expertos en ocultar este comportamiento ante los demás.

Consecuencias de los problemas de alimentación

Si no se tratan, tanto la anorexia como la bulimia pueden tener consecuencias devastadoras. Los anóréxicos llegan a completamente dejar de comer lo que a menudo causa daño permanente en los huesos, el corazón y el cerebro, e incluso la muerte. Entre el 5 y el 10 por ciento de las personas con anorexia mueren en el lapso de 10 años de haber contraído el trastorno.

Las personas con bulimia a menudo sufren de depresión, trastornos de ansiedad, daños en el corazón, daños en los riñones, lesiones en el sistema digestivo y trastornos en los dientes. El trastorno también puede generar desequilibrios químicos y deshidratación, que pueden ocasionar la muerte.

Un enfoque multidisciplinario de tratamiento

Para reducir al mínimo los daños ocasionados en la salud por los problemas de alimentación, es importante  realizar una intervención temprana. Cuanto más tiempo se exhiben los comportamientos, se convierten en hábito.

Debido a que los problemas de alimentación afectan la salud física, mental y emocional de las víctimas, una acción multidisciplinaria constituye el enfoque más efectivo. El Programa Para Trastornos de la Alimentación de Nicklaus Children's Hospital, reune un equipo de especialistas para evaluar al niño(a) física y emocionalmente y crear un plan de tratamiento individualizado.

El equipo incluye:

  • Médicos
  • Psiquiatras
  • Psicólogos
  • Enfermeras
  • Nutricionistas
  • Trabajadores sociales
  • Terapeutas familiares
  • Especialistas de vida infantil

Algunos niños y adolescentes pueden recibir atención de manera ambulatoria, otros requieren la hospitalización en el Nicklaus Children's Hospital. Durante la hospitalización, se supervisa su salud en forma contínua y se toman las primeras medidas para modificar sus comportamientos. Además de la estabilización médica, se da inicio a la terapia para ayudar a que los adolescentes y su familia aprendan a afrontar con eficacia la enfermedad y sus problemas subyacentes. Una vez que el niño(a) sale del hospital, se ofrece atención médica y psiquiátrica, junto con terapia individual, familiar y de grupo, como un apoyo para su recuperación continua.