Macroglosia

también conocido como: agrandamiento de la lengua

¿Qué es la macroglosia?

Macroglosia es el término médico que se emplea cuando un niño nace con agrandamiento de la lengua. Es una de las características más comunes del BWS (síndrome de Beckwith-Wiedemann), que afecta a, aproximadamente, el 90 % de los niños con este trastorno congénito. Si no se trata, la macroglosia puede provocar deformaciones dentales y esqueléticas que incluyen mordida abierta, mordida cruzada y problemas en el maxilar.

Causas, síntomas y diagnóstico de la macroglosia

La lengua de los niños con macroglosia es desproporcionalmente grande para el tamaño de la boca. En algunos casos, la lengua puede sobresalir de la boca e interferir en la ubicación de los dientes del niño, su capacidad para comer o el desarrollo del habla. El diagnóstico de la macroglosia se centra en determinar su causa subyacente. El médico evaluará los síntomas de su hijo y los antecedentes familiares a fin de determinar si el agrandamiento de la lengua es consecuencia del BWS u otra anomalía. 

Opciones de tratamiento de la macroglosia

En algunos casos, es posible que los síntomas no sean lo suficientemente graves para requerir cirugía. Sin embargo, nuestro programa quirúrgico para el tratamiento de la macroglosia es altamente respetado y se lo considera uno de los pocos tratamientos en el mundo especializado en el procedimiento de corte en forma de W (reducción de la parte anterior de la lengua).

Si la macroglosia de su hijo se debe al síndrome de Beckwith-Wiedemann, es importante controlar todos los síntomas asociados a este trastorno. Es necesario examinar regularmente a los niños con el BWS a fin de detectar neoplasia, ya que presentan un mayor riesgo de padecer distintos tipos de cáncer, como el tumor de Wilms (nefroblastoma), pancreatoblastoma y hepatoblastoma. Los protocolos de detección pueden variar, pero generalmente recomendamos que los niños menores de ocho años se sometan a una acografía abdominal cada tres meses. También recomendamos análisis de sangre anuales para en el caso de pacientes con el BWS para medir la AFP (alfa-fetoproteína) hasta que, al menos, cumplan los cuatro años. Por lo general, el riesgo desaparece después de la niñez. El protocolo de detección continua incluye lo siguiente:
  • Análisis de sangre de la AFP cada seis semanas desde el nacimiento hasta los cuatro años de edad.
  • Ecografía de los riñones y el hígado cada tres meses desde el nacimiento hasta los ocho años de edad.

Con el control continuo, los niños con macroglosia y BWS pueden tener una vida plena y feliz. 


Revisado por: Chad Perlyn, MD

Esta página fue actualizada por última vez en: enero 23, 2020 04:03 p. m.