La Fundación Michael Fux cree que nosotros, como comunidad, podemos superar los desafíos y el aislamiento que experimentan aquellas familias que cuidan a un niño enfermo. Juntos, podemos cultivar una comunidad que trascienda las barreras raciales y socioeconómicas mientras nos enfocamos en el cuidado y el bienestar del niño/a y su familia.
Esto crea una gran cantidad de conexiones humanas que están permanentemente unidas por el amor y apoyo incondicionales.