Centro de Excelencia de Deformidades en la Pared Torácica

Las deformidades en la pared torácica, que incluyen el tórax en embudo (tórax hundido) y su versión opuesta, el tórax en quilla (tórax saliente), afectan a uno de cada 400 niños o adolescentes.

El Centro de Excelencia de Deformidades en la Pared Torácica del Nicklaus Children's Hospital, anteriormente Miami Children's Hospital, es líder en Florida en lo que se refiere a la evaluación y el tratamiento de problemas en la pared torácica, y es el único centro del Estado que ofrece tratamiento integral para el tórax en quilla, una afección menos frecuente.

Tratamiento para problemas en la pared torácica:


Con el transcurso de las décadas, cientos de pacientes han disfrutado los beneficios estéticos y fisiológicos de la reestructuración torácica. En 1997, los cirujanos del centro fueron los primeros del sureste en realizar la reparación de Nuss, mínimamente invasiva, para el tórax en embudo.

Cirugía innovadora para pacientes con pecho hundido (tórax en embudo)

Aproximadamente uno de cada 1.000 niños sufre de tórax en embudo, una deformidad congénita del pecho en el que el esternón mira hacia adentro, de modo que aplica presión al corazón y los pulmones. Este trastorno puede restringir el crecimiento de los órganos vitales del pecho, y así agravarse con el crecimiento de un niño. Los síntomas de este trastorno pueden incluir dolor de pecho, prolapso de la válvula mitral, palpitaciones cardíacas, enfermedad respiratoria e intolerancia a los ejercicios.
 
Nuestro equipo quirúrgico pediátrico ha aplicado un tratamiento quirúrgico innovador para corregir esta enfermedad, con numerosos beneficios para pacientes jóvenes. Mediante el uso de procedimientos quirúrgicos mínimamente invasivos, se implanta una barra de acero inoxidable para volver a formar el pecho hundido del paciente. Esta barra apoya el pecho hasta que el cuerpo del niño se haya moldeado a una posición más normal, un proceso que toma aproximadamente dos años en la mayoría de los casos.
 
La cirugía sólo requiere unas pocas incisiones, lo que reduce las cicatrices y requiere aproximadamente 40 minutos en comparación con las cuatro a seis horas exigidas para la reconstrucción del pecho. La pérdida de sangre también es mínima en comparación con otros procedimientos. Los niños generalmente pueden regresar a sus actividades normales en prácticamente un mes.
 
Esta operación brinda excelentes resultados funcionales y estéticos a largo plazo, lo que facilita aún más que el niño respire al mismo tiempo que la expansión normal del pecho y el correcto crecimiento pulmonar y del corazón.
 
Haga clic aquí para conocer a Jason, una de nuestras historias de éxito del tórax en embudo.
Llame el Centro de Excelencia de Deformidades en la Pared Torácica
786- 624-2778

Chest Wall Reconstruction for Children
La Dra. Cathy Burnweit, jefe del departamento de cirugía pediátrica, explica cómo se ha reparado el pecho de niños que sufren deformidades del pecho.